Suelo intentar escribir de la manera más imparcial cuando hablo de fútbol.
Pero hoy, haré una excepción. Porque hablaré del equipo del cuál soy hincha
desde que nací, y de una situación en particular que es difícil de entender y
de asimilar para ésta hinchada. El último técnico que nos dio una alegría, el
que nos regaló esa tan ansiada estrella 14, ha sido destituido de su cargo
junto con el que quizás ha sido el mejor presidente de la institución en
bastante tiempo. Hernán Torres y Felipe Gaitán, la dupla que nos devolvió la
grandeza deportiva e institucional que habíamos perdido son hoy, aunque muchos
no lo queramos, parte de la rica y dorada historia embajadora.
Hace poco menos de un año Millonarios gritaba campeón por decimocuarta vez.
Sufriendo, como siempre, pero por fin lográbamos que ese nudo que nos ataba la
garganta hace 24 años desapareciera. Seis meses antes de esa consagración, un
tolimense exitoso como entrenador en Deportes Tolima y en Itaguí se hacía cargo
de un equipo que necesitaba tener su gloria de vuelta, más aún sabiendo que el
torneo anterior el rival de patio fue campeón tras 37 años de espera. Ese
tolimense, ex – arquero de Millonarios en sus épocas de jugador, fue el que por
fin logró que el “Embajador” se consolidara como el más veces campeón, en su
primer torneo como técnico azul.