Colombia se ha vuelto en los últimos años un país
exportador de jugadores de talla mundial. Si revisamos la cantidad de
compatriotas que juegan en el exterior al más alto nivel competitivo, nos
daremos cuenta fácilmente que el jugador colombiano se ha valorizado de una
manera impresionante a comparación de unos años atrás. La gran mayoría de ligas
europeas (por no decir todas) cuentan con un representante tricolor. Si a esos
jugadores que se desempeñan en Europa les sumamos los que juegan en Asia (más
de los que creemos) y todos los que juegan en Norte, Centro y Suramérica,
veremos que la cifra de colombianos jugando más allá de nuestras fronteras ha
alcanzado límites que eran inimaginables hace 25 años, cuando el “Pibe”
Valderrama se convirtió en el primer futbolista colombiano en jugar en Europa,
con el Montpellier de la Primera División de Francia. A pesar de esto, aunque el jugador colombiano está muy bien
valorado en el mundo, hay carencias en la preparación de jugadores en Colombia.
El problema es que muchos de esos jugadores que brillan en Europa culminaron su
preparación en otros países de la región.
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| Salieron de Envigado, pero pasaron por Argentina (James y Guarín) y por Pescara (Juanfer) antes del gran paso. |


