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jueves, 3 de abril de 2014

Australia, a buscar lo inimaginable

Equipo titular de Australia. La principal ausencia: Mark Schwarzer.

Para nadie es un secreto que una de las selecciones con menos probabilidades de pasar a la segunda ronda de Brasil 2014 es Australia. Si bien nunca ha sido una potencia futbolística, de pronto tendría alguna mejor chance si estuviera encuadrada en otro grupo. Pero la suerte no acompañó a los Socceroos. Les tocará jugar contra tres de los rivales más fuertes que se pudo imaginar. Enfrentarán a la campeona reinante del mundo (España), a una de las potencias europeas (Holanda) y a una de las selecciones sudamericanas que mejor juega en la actualidad (Chile).


Sin embargo, los Aussies no tienen absolutamente nada que perder, y más bien mucho por ganar. Hay que recordar que contra todo pronóstico Australia llegó a los octavos de final en Alemania 2006, superando a Croacia y a Japón y tan sólo detrás de Brasil en el grupo F. También que estuvieron a punto de eliminar a una Italia sin ideas en esa segunda ronda, y que no fue así por un penalti inventado en el último minuto a favor de la Azzurra, que a la postre se coronaría campeona. Es un equipo que puede complicar mucho a los rivales fuertes con una defensa muy compacta y con contragolpes rápidos para encontrar sus buenos cabeceadores.


  "Esto es el Mundial. Juegan las mejores del mundo y aceptamos el desafío. Nosotros queríamos jugar contra selecciones potentes, probarnos contra los mejores en el mejor escenario posible" Ange Postecoglou, DT de Australia

Joshua Kennedy fue el autor del gol de la clasificación de Australia a su tercer mundial consecutivo.
Además, Brasil 2014 será el último mundial de muchos jugadores veteranos que lograron vencer en ese repechaje para Alemania 2006 al combinado de Uruguay. Por eso varios de esos jugadores buscarán despedirse de su selección de la manera más decorosa posible. Ese es el caso de históricos como Lucas Neill, Mark Bresciano, Luke Wilkshire, y de su gran figura, capitán y referente, Tim Cahill. El gran golpe reciente para la selección oceánica tiene que ver con el veterano arquero Mark Schwarzer, que con 41 años y siendo el jugador con más convocatorias a la selección en la historia (109 veces) decidió colgar los guantes en noviembre pasado. Eso le abre las puertas a dos arqueros jóvenes que aún son promesas del fútbol australiano para que lleven la responsabilidad en Brasil 2014. El más opcionado a ser inicialista en el mundial es Mathew Ryan, un joven arquero de 22 años que es titular del Brujas de Bélgica. Los otros dos, aunque son buenos arqueros, son suplentes en sus respectivos clubes. Mitchell Langerak es el suplente de Roman Weidenfeller en Borussia Dortmund, por lo que a pesar de sus buenas actuaciones no ha tenido la suficiente continuidad. El otro arquero, Brad Jones, ya sobrepasó los 30 años, y está como suplente de Simon Mignolet en el Liverpool.

Tim Cahill, figura de Australia, celebrando la clasificación a Brasil.
Hay que tener en cuenta también que Australia asiste a su tercer mundial de manera consecutiva (cuarto en su historia). Desde que los canguros compiten por la clasificación en la Zona Asiática se han vuelto un equipo habitual en los mundiales. Eso le ha dado la oportunidad al fútbol australiano de desarrollarse, de volverse cada vez más competitivo, y de sacar buenos jugadores. Algunos de ellos ya han jugado una Copa del Mundo y saben lo que significa estar allí. Otros vienen desde los seleccionados inferiores, y son viejos conocidos del técnico Ange Postecoglou, quién solía ser el entrenador de los combinados juveniles hasta que el alemán Holger Osieck fue despedido del seleccionado mayor tras dos apabullantes goleadas por parte de Brasil y Francia (6-0 cada una) en dos partidos amistosos, a pesar de haber logrado la clasificación a Brasil 2014.

Si revisamos el primer tiempo del último partido frente a Ecuador, que es una selección competitiva, Postecoglou paró un 4-3-3 puro, con Tim Cahill como la referencia de área más importante y dos extremos jóvenes (Tommy Oar y Mathew Leckie) que se complementaron bien en la primera parte con el ex -hombre del Everton. Fue un equipo punzante y muy contundente, mostrando mucha movilidad en el frente de ataque. Prueba de eso es que el equipo logró adelantarse 3-0 en el primer tiempo. En la mitad de la cancha el equilibrio se lo aportó Mile Jedinak, que es el encargado del primer pase, de recuperar balones, y de todas las pelotas paradas. Estuvo acompañado por Mark Milligan y por el joven Tom Rogic. Rogic es el que hace esa función mixta, es ese volante que se sacrifica pero que también puede atacar. Milligan es un volante extremo defensivo, que no va tanto al ataque y cumple una función de sacrificio. A pesar que son buenos jugadores, no tienen tanta técnica para salir jugando por el suelo y ahí se complica el juego cuando se marca a Jedinak. A la hora de defenderse Milligan se convirtió en el quinto hombre de la línea de fondo (conformada por Davidson, Good, Spiranovic y Franjic) y Oar se sumaba a la línea de volantes junto a Jedinak y Rogic para presionar el ataque de Ecuador.

Postecoglou tiene dos problemas grandes para solucionar de cara al mundial. El primero es mejorar el aspecto técnico de la línea de volantes para asegurar una mejor salida y no jugar al pelotazo siempre. El segundo es procurar reducir los errores individuales, especialmente de la defensa. Por cuatro errores individuales, que a un nivel de alta competencia no se pueden permitir, Ecuador logró remontar el 3-0 en contra y ganar 4-3. Rivales de la talla de España, Holanda y Chile no perdonan eso y Australia debe mejorar mucho si quiere aspirar a alguna chance. De cualquier manera, no son los favoritos para pasar. De hecho, sería un auténtico batacazo ver a Australia en segunda ronda. Pero si logran arreglar ciertos aspectos individuales podrían asustar a más de uno con su solidez colectiva, y porque no, hasta soñar con lo inimaginable.

Por: Sergio A. Pulgarín P / @pulgacho18

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