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| Equipo titular de Australia. La principal ausencia: Mark Schwarzer. |
Para nadie es un secreto que una de las selecciones con menos probabilidades de
pasar a la segunda ronda de Brasil 2014 es Australia. Si bien nunca ha sido una
potencia futbolística, de pronto tendría alguna mejor chance si estuviera encuadrada
en otro grupo. Pero la suerte no acompañó a los Socceroos. Les tocará jugar
contra tres de los rivales más fuertes que se pudo imaginar. Enfrentarán a la
campeona reinante del mundo (España), a una de las potencias europeas (Holanda)
y a una de las selecciones sudamericanas que mejor juega en la actualidad
(Chile).
Sin embargo, los Aussies no tienen absolutamente nada que perder, y más
bien mucho por ganar. Hay que recordar que contra todo pronóstico Australia
llegó a los octavos de final en Alemania 2006, superando a Croacia y a Japón y
tan sólo detrás de Brasil en el grupo F. También que estuvieron a punto de
eliminar a una Italia sin ideas en esa segunda ronda, y que no fue así por un
penalti inventado en el último minuto a favor de la Azzurra, que a la postre
se coronaría campeona. Es un equipo que puede complicar mucho a los rivales
fuertes con una defensa muy compacta y con contragolpes rápidos para encontrar
sus buenos cabeceadores.
"Esto es
el Mundial. Juegan las mejores del mundo y aceptamos el desafío. Nosotros
queríamos jugar contra selecciones potentes, probarnos contra los mejores en el
mejor escenario posible" Ange Postecoglou, DT de Australia
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| Joshua Kennedy fue el autor del gol de la clasificación de Australia a su tercer mundial consecutivo. |
Además, Brasil 2014 será el último mundial de muchos jugadores veteranos
que lograron vencer en ese repechaje para Alemania 2006 al combinado de Uruguay. Por
eso varios de esos jugadores buscarán despedirse de su selección de la manera
más decorosa posible. Ese es el caso de históricos como Lucas Neill, Mark
Bresciano, Luke Wilkshire, y de su gran figura, capitán y referente, Tim
Cahill. El gran golpe reciente para la selección oceánica tiene que ver con el
veterano arquero Mark Schwarzer, que con 41 años y siendo el jugador con más
convocatorias a la selección en la historia (109 veces) decidió colgar los
guantes en noviembre pasado. Eso le abre las puertas a dos arqueros jóvenes que
aún son promesas del fútbol australiano para que lleven la responsabilidad en
Brasil 2014. El más opcionado a ser inicialista en el mundial es Mathew Ryan,
un joven arquero de 22 años que es titular del Brujas de Bélgica. Los otros
dos, aunque son buenos arqueros, son suplentes en sus respectivos clubes. Mitchell
Langerak es el suplente de Roman Weidenfeller en Borussia Dortmund, por lo que
a pesar de sus buenas actuaciones no ha tenido la suficiente continuidad. El
otro arquero, Brad Jones, ya sobrepasó los 30 años, y está como suplente de
Simon Mignolet en el Liverpool.
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| Tim Cahill, figura de Australia, celebrando la clasificación a Brasil. |
Hay que tener en cuenta también que Australia asiste a su tercer mundial de
manera consecutiva (cuarto en su historia). Desde que los canguros compiten por
la clasificación en la Zona Asiática se han vuelto un equipo habitual en los
mundiales. Eso le ha dado la oportunidad al fútbol australiano de desarrollarse,
de volverse cada vez más competitivo, y de sacar buenos jugadores. Algunos de
ellos ya han jugado una Copa del Mundo y saben lo que significa estar allí.
Otros vienen desde los seleccionados inferiores, y son viejos conocidos del
técnico Ange Postecoglou, quién solía ser el entrenador de los combinados
juveniles hasta que el alemán Holger Osieck fue despedido del seleccionado
mayor tras dos apabullantes goleadas por parte de Brasil y Francia (6-0 cada
una) en dos partidos amistosos, a pesar de haber logrado la clasificación a
Brasil 2014.
Si revisamos el primer tiempo del último partido frente a Ecuador, que es
una selección competitiva, Postecoglou paró un 4-3-3 puro, con Tim Cahill como
la referencia de área más importante y dos extremos jóvenes (Tommy Oar y Mathew
Leckie) que se complementaron bien en la primera parte con el ex -hombre del
Everton. Fue un equipo punzante y muy contundente, mostrando mucha movilidad en
el frente de ataque. Prueba de eso es que el equipo logró adelantarse 3-0 en el
primer tiempo. En la mitad de la cancha el equilibrio se lo aportó Mile
Jedinak, que es el encargado del primer pase, de recuperar balones, y de todas
las pelotas paradas. Estuvo acompañado por Mark Milligan y por el joven Tom
Rogic. Rogic es el que hace esa función mixta, es ese volante que se sacrifica
pero que también puede atacar. Milligan es un volante extremo defensivo, que no
va tanto al ataque y cumple una función de sacrificio. A pesar que son buenos
jugadores, no tienen tanta técnica para salir jugando por el suelo y ahí se
complica el juego cuando se marca a Jedinak. A la hora de defenderse Milligan
se convirtió en el quinto hombre de la línea de fondo (conformada por Davidson,
Good, Spiranovic y Franjic) y Oar se sumaba a la línea de volantes junto a
Jedinak y Rogic para presionar el ataque de Ecuador.
Postecoglou tiene dos problemas grandes para solucionar de cara al mundial.
El primero es mejorar el aspecto técnico de la línea de volantes para asegurar
una mejor salida y no jugar al pelotazo siempre. El segundo es procurar reducir
los errores individuales, especialmente de la defensa. Por cuatro errores
individuales, que a un nivel de alta competencia no se pueden permitir, Ecuador
logró remontar el 3-0 en contra y ganar 4-3. Rivales de la talla de España,
Holanda y Chile no perdonan eso y Australia debe mejorar mucho si quiere
aspirar a alguna chance. De cualquier manera, no son los favoritos para pasar.
De hecho, sería un auténtico batacazo ver a Australia en segunda ronda. Pero si
logran arreglar ciertos aspectos individuales podrían asustar a más de uno con
su solidez colectiva, y porque no, hasta soñar con lo inimaginable.
Por: Sergio A. Pulgarín P / @pulgacho18




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