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miércoles, 22 de enero de 2014

El Caso Moyes



Manchester United, uno de los equipos más laureados de Inglaterra, está pasando por la que probablemente sea su crisis más profunda desde que el campeonato inglés se juega bajo el formato de la Premier League.  Por ahora, se encuentra afuera de los puestos que dan cupo a las competiciones europeas y se ubica a catorce puntos del liderato, en el séptimo lugar de la tabla. Mientras esto ocurre, todas las miradas caen, como no, en David Moyes, el reemplazo del inmortal Alex Ferguson. Lo que es cierto es que muy pocos entrenadores han sufrido la presión que ha sufrido Moyes. Sí, sufrir presión es algo natural en ésta profesión, pero pocas veces a un técnico le dejan la vara tan alta. Alex Ferguson ganó absolutamente todo lo que podía ganar, tras 26 años en el banquillo. Lo que parecía una tarea de por sí difícil, se ha vuelto casi en una gesta titánica, imposible de desarrollar por parte del ex técnico de Everton. No sólo es que no se le den los resultados a Moyes, es que apenas se fue sir Alex el Manchester United perdió la confianza y el hábito de ganar todo lo que jugara. Tanto se perdió esa costumbre por ganar que el United ya perdió más puntos de los que perdió en toda la temporada pasada.
 
Moyes, en sus épocas como técnico del Everton (2002-2013)

El problema no radica completamente en Moyes. También es un técnico con mucha trayectoria y experiencia dentro de la Premier. Pero Ferguson tenía algo especial. Su sola presencia intimidaba en el campo de juego, por todo lo que ganó con el equipo. Old Trafford se veía como un templo que no podía profanarse, un teatro en donde el United siempre iba a hacer el protagonista principal. Sin él, los rivales simplemente van a buscar a un equipo golpeado desde adentro en su propio campo. Los resultados hablan por sí solos: tan sólo 14 de los 92 equipos profesionales que hay en Inglaterra han anotado menos goles que el Manchester United en su propia casa. Los partidos que ha perdido en su estadio los ha perdido siendo totalmente inferior al rival (West Bromwich, Everton, Newcastle y Tottenham), mostrando debilidad en el medio campo y una defensa agotada, torpe, y lenta. Sumemos el empate del Southampton en Old Trafford (1-1) y la apretada victoria que tuvo el United sobre el Stoke City (3-2), partidos en los que el visitante mereció mucha mejor suerte al exponer las falencias de los Red Devils.
 
Sir Alex Ferguson, la leyenda.
Otro punto que se extraña de la era Ferguson en el United es la capacidad para remontar marcadores. Todavía está en nuestra memoria esa fantástica remontada  de la final de Champions de 1999 frente al Bayern Munich en el Camp Nou, donde en los tres minutos finales los ingleses lograron marcar dos goles y alzar la copa. Pero ésta temporada, bajo el mando de Moyes, sólo han logrado remontar marcadores frente al Hull, al Sunderland y al Stoke. De resto, el equipo parece resignado a perder. Cuando no hay motivación es difícil pelear arriba. Contra equipos grandes, o bien ubicados, no han tenido buenos resultados tampoco. De diez partidos contra el Top 9 de la Premier sólo ha podido ganar 1 partido (frente al Arsenal). De resto ha tenido 6 derrotas (la última frente al Chelsea en Stamford Bridge) y 3 empates.

Aparte de eso también hay que decir que la plantilla del Manchester United es muy experimentada. El cuerpo en algún momento le cobra a los jugadores, y con algunos eso parece estar pasando. La media de edad del equipo ronda los 32 años. En eso falló quizás el trabajo de Ferguson. Más allá de dejar una cantera disponible para los próximos años, dejó jugadores que ya están en el ocaso de sus carreras. Cuando eso pasa, el recambio generacional de un equipo se hace casi imposible de realizar, y eso se nota en los resultados y en el desempeño en la cancha. Fácilmente se puede considerar uno de los equipos más propensos a lesiones en toda la Premier League, y ese es un punto preocupante de cara al futuro.

Celebración tras la apabullante goleada al Leverkusen en Alemania.
El único punto en el que las cosas van saliendo como se esperaban en el equipo es la Champions League. Se impusieron con holgura y autoridad en el Grupo A de la competición más importante de clubes a nivel continental. Si bien no era un grupo sencillo (sus rivales fueron Bayer Leverkusen, Shakhtar Donetsk y Real Sociedad), no debería suponer un gran escollo clasificarse a octavos de final. La verdadera pregunta que muchos se hacen es lo que el tricampeón de Europa pueda hacer de acá en adelante. Aunque la llave eliminatoria que tendrá frente al Olympiakos se ve a priori relativamente fácil, es un rival que tiene cartas poderosas en el ataque y que supo dejar al Benfica afuera de la competición. 

El salvavidas que tiene Moyes es realizar una buena Champions y avanzar cuanto más pueda en el camino a Lisboa, porque para la hinchada del United cualquier título menor al de la Premier sabe a poco, y aún más en un ambiente tan hostil como en el que se ha tenido que desenvolver el técnico escocés. Tras la eliminación de la FA Cup ante Swansea en Old Trafford, y tras haber perdido la semifinal de la Copa de la Liga ante el Sunderland, la credibilidad de Moyes en el banquillo de los Red Devils se ha deteriorado considerablemente. Con pocas posibilidades de pelear la liga, y sin saber si el Manchester United siquiera va a jugar alguna competición europea la próxima temporada, la Champions se convierte en la principal apuesta para el ex técnico del Everton en aras de conservar su puesto.

Ferguson, presentado como DT del Manchester United (1986)
A pesar de estar entre la espada y la pared, lo que hoy le pasa a Moyes nos hace recordar los inicios de Ferguson en el Manchester United. Cuando Sir Alex llegó al “Teatro de los Sueños” después de haber alcanzado la gloria con el Aberdeen en la Recopa de Europa, también tuvo momentos muy difíciles. En su primera temporada (1986-1987), el equipo se ubicó en el undécimo lugar de la tabla. En el segundo año, logró pelear arriba y terminó segundo. Pero en el tercero, aún sin haber ganado nada, volvió a quedar en la undécima posición. Aparte de caer goleado por el Manchester City por 5 goles a 1, el equipo tuvo una racha nefasta. De los siguientes ocho partidos, seis fueron derrotas y dos empates. Como hoy en día, la gran mayoría pedía la cabeza del técnico. Si caía derrotado en el siguiente partido, que era frente al Nottingham Forest por la FA Cup, Alex Ferguson sería despedido. Pero ese día, el Manchester United ganó por la mínima diferencia, avanzó de ronda, y a la postre terminó coronándose campeón de la segunda competición más importante de Inglaterra, tras vencer al Crystal Palace en la final.

Fergie se mantuvo en el banquillo del United hasta el 2013. Ganó dos títulos de Champions League, trece títulos de liga y cinco de FA Cup. Fácilmente podría ser considerado como el proceso más exitoso de la historia del fútbol a nivel de clubes. Es muy difícil pretender que David Moyes sea un nuevo Ferguson en tan sólo seis meses de trabajo. Lo que el hincha del United debe entender es que Moyes es el protagonista principal de una transición traumática, que como mínimo requiere una temporada “de gracia” para plasmar su idea de juego y lograr resultados positivos. Durante éste primer año, aparte de salir librado de la mejor manera de las competiciones que debe afrontar, debe lograr que la situación emocional y psicológica de los jugadores tras la partida de Ferguson se estabilize. No debe ser fácil para Ryan Giggs, por ejemplo, ver partir a sus casi 40 años, al entrenador que lo hizo debutar en el profesionalismo a los 17 y que lo dirigió durante 23 años de manera ininterrumpida en el equipo de sus amores.
 
Moyes fue el elegido por Ferguson para reemplazarlo en el banquillo del Manchester United. Acá los dos técnicos, bromeando en un partido entre Manchester United y Everton.
No estoy diciendo que necesariamente David Moyes vaya a ser como Alex Ferguson con el paso del tiempo. Pero cuando Ferguson asumió, nadie creía que fuera a ser como Matt Busby. No sólo fue como él, sino que lo superó por completo. Quizás Moyes no supere ni la mitad de lo que logró Ferguson, no porque sea incapaz, sino porque Alex Ferguson ganó demasiados títulos. Pero si estoy seguro que si se le da continuidad al proyecto Moyes, los resultados empezarán a darse y el Manchester United seguirá ganando títulos y manteniéndose en la vanguardia de Inglaterra y de Europa. Moyes es un técnico que cuenta con mucha experiencia y sabe crear procesos de confianza. En sus once años en Goodison Park, logró, con una plantilla muy limitada, terminar casi todas las temporadas con el Everton dentro de los puestos que otorgan cupos a competiciones europeas. Con una plantilla como la del Manchester United, y quizás dentro de un momento histórico menos traumático (como la próxima temporada), estoy seguro que podría imponer su disciplina, su estilo de juego y volver a la gran senda de triunfos que caracteriza al equipo rojo de Manchester.

Por: Sergio A. Pulgarín P/ @pulgacho18

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