Ads 468x60px

miércoles, 30 de octubre de 2013

Fútbol desde los Balcanes, el Ártico y el Alto Volta.



Hace 50 años no parecía posible que Colombia pasara a un mundial. Pero en 1962, Adolfo Pedernera logró clasificarnos a nuestra primera Copa del Mundo, donde marcamos el único gol olímpico de los mundiales y le metimos 4 goles al mejor portero del mundo para ese entonces: Lev Yashin, la Araña Negra de la U.R.S.S. Ésta columna no tratará precisamente de esa gesta nuestra. Lo muestro como ejemplo que el fútbol, desde que se creó, nos da agradables sorpresas que se quedarán siempre en nuestra memoria. Esas agradables sorpresas se mantienen hasta hoy y se seguirán manteniendo a lo largo del tiempo, por la misma competitividad que se ha creado para obtener una de las 32 plazas reservadas para el Mundial de Fútbol. Equipos que hace unos años ni se aparecían por la órbita futbolística mundial y mucho menos se tomaban en cuenta como equipos candidatos a clasificar a una Copa del Mundo hoy están probando las mieles de una histórica clasificación por primera vez al evento magno del deporte rey o están muy cerca de conseguirlo, tumbando todos los pronósticos. Ese es el caso de los “Dragones”  de Bosnia-Herzegovina (Ya clasificados, por primera vez en su historia), los “Étalons” de Burkina Faso, y los “Strakamir Okkar” de Islandia.

Los dragones bosnios, en busca de la épica yugoslava en Brasil.
Ahora que veremos en la máxima escena a Bosnia, es imposible no compararla con la Croacia del Mundial de 1998. Siendo una república balcánica tiene influencia yugoslava muy grande, también tiene un goleador de talla mundial como Edin Dzeko que podría compararse con Davor Suker, delantero croata goleador del Mundial de Francia, y cuenta con un mediocampista con una gran pegada y mucha visión, como Miralem Pjanic, que sería algo así como el Robert Prosinecki de ésta selección bosnia. Los procesos también son similares. Después de la independencia croata de Yugoslavia en 1991, la selección absoluta croata tuvo su primera participación internacional en la Eliminatoria a la Eurocopa de Naciones de 1996. Teniendo en cuenta que varios jugadores de ésta nueva selección croata hacían parte de los combinados yugoslavos, Croacia formó un equipo sólido que clasificó a la Eurocopa de 1996 como primera de su grupo y llegó hasta cuartos de final, siendo la selección que más puestos subió en el escalafón de la FIFA. Después logró hacerse con el repechaje europeo para clasificar en silencio al Mundial de Francia y obtener su sorprendente pero merecido tercer puesto, tras vencer a Holanda. 
 
Celebración en Sarajevo tras la clasificación bosnia al Mundial de Brasil.


Bosnia logró refundarse como república apenas en 1997 y casi inmediatamente tuvo su primera participación internacional en las Eliminatorias para el Mundial de 1998. Se ubicó en la penúltima posición de su grupo con tan sólo 9 puntos como era de esperarse. Para las Eliminatorias al mundial del 2002 tan sólo obtuvo 8 puntos y terminó por encima de la débil Liechtenstein en el clasificatorio y para el Mundial del 2006 terminó en la tercera posición de su grupo, detrás de Serbia y Montenegro y de España, con una gran mejoría y terminando por encima de un histórico como Bélgica. Pero para la Eliminatoria del 2010, de la mano de Miroslav Blazevic (curiosamente el mismo técnico que llevó a Croacia al tercer puesto en el Mundial de Francia), Bosnia estuvo a punto de clasificar. Logró llegar al repechaje con 19 puntos, detrás de España. En esa fase perdió con el Portugal de Cristiano Ronaldo por 1-0 en ambos partidos, tanto en Lisboa como en Sarajevo. 
 
Equipo titular ante Lituania en Vilna, en el partido que significaría la clasificación para Bosnia.

También se quedó a las puertas de la Euro 2012 bajo el mando del histórico Safet Susic, ya que el mismo Portugal la eliminó tras empatar en la ida 0-0 y sentenciar la serie en Lisboa con un contundente 6-2. Pero Bosnia ya se podía encontrar como uno de los animadores de las clasificatorias europeas, siempre luchando hasta el final, y ubicando a Dzeko, su principal figura, en la parte de arriba de la tabla de goleadores. Para la eliminatoria a Brasil ganó 8 partidos, empató 1, y sólo perdió 1 frente a Eslovaquia. Recibió 6 goles y marcó 30. Debido a su enorme diferencia de goles (24 a favor) le ganó la clasificación a Grecia, que también obtuvo 25 puntos. Aparte de eso, en el ranking de la FIFA está ubicada en el puesto 16 del mundo, lo que muestra su peligrosidad. Es un equipo con el que hay que tener demasiado cuidado, como la Croacia de 1998, porque en silencio pueden tener la capacidad de incomodar a cualquier rival, sea quien sea, ya que no tienen nada que perder y si demasiado por ganar. 

Los jóvenes vikingos que buscan la gloria.
A pesar de la constante mejoría bosnia, se puede considerar sorpresa su clasificación directa, ya que se veía como el candidato casi seguro para jugar el repechaje europeo porque Grecia compartía zona con el país balcánico. Pero no fue tan sorpresivo como el boleto a repechaje que obtuvo la desconocida selección de Islandia. Acostumbrados a verla en los últimos puestos de la tabla en Europa, casi comparándola con países como  Liechtenstein, Luxemburgo, San Marino, Chipre, Kazajistán o Moldavia, creo que ningún seguidor del fútbol esperaba una sorpresa de tal magnitud. En un grupo donde Suiza obtuvo de forma esperada su tiquete directo se esperaba que el cupo de la repesca lo ocupara Eslovenia o Noruega. Pero la gran camada de jugadores jóvenes de la pequeña isla estuvo a la altura de las circunstancias y sorprendió a propios y extraños. 

Los “Strakamir Okkar” (Nuestros Muchachos en islandés) consideraban que el hecho más notable de su historia era un amistoso ante Estonia en 1996, donde Eidur Gudjohnsen entró al campo de juego en reemplazo de su padre Arnor Gudjohnsen. Pero desde que Lars Lagerback tomó el mando de la absoluta islandesa en 2011 el equipo ha venido ascendiendo de manera increíble. Cuenta con uno de los equipos más jóvenes de todo el continente europeo, ya que la base de la selección es el equipo que logró clasificarse al Europeo Sub-21 por primera vez en la historia en el 2011. En esta “generación dorada” encontramos nombres como el de Gylfi Sigurdsson, Kolbeinn Sigthorsson, Aron Gunnarson y Johann Gudmundsson. Indiscutiblemente son los que comandan la selección, por su estilo de juego y por su experiencia internacional a pesar de su juventud.  Uno de ellos (Gunnarsson) con su escasa edad es el capitán, por encima de jugadores experimentados como Eidur Gudjohnsen (el que jugó en Barcelona) o Gunnleifur Gunnleifsson. 


La mejoría no se ha hecho esperar. De ser una de las cenicientas europeas pasó a ser un rival de respeto, tras sendas victorias ante Noruega (2-0), Albania (1-2 y 2-1), Eslovenia (1-2) y Chipre (2-0) e históricos empates por su significado para el fútbol islandés ante Suiza (4-4, tras ir perdiendo 1-4 en Berna) y ante Noruega (1-1 en Oslo, lo que le daría el boleto a la repesca). Para ésta pequeña isla de 300,000 habitantes ya es histórico haber llegado tan lejos en una competición preliminar a un Campeonato del Mundo. Pero ahora buscarán la gloria ante la siempre difícil Croacia, que parte como favorita en todas las casas de apuestas para hacerse con un cupo en Brasil. Éste equipo quiere luchar con las armas que posee: buen juego aéreo, defensa solida, rápidos contraataques, y mucha creación de juego en la zona medular aprovechando la inteligencia y velocidad de sus delanteros. Más allá de eso es un equipo que tiene hambre de gloria y que seguramente dará todo para emprender el viaje desde el Ártico hasta el caluroso Brasil el año que viene.



“Allez Étalons”
Desde el frío y lejano ártico viajamos miles de kilómetros al centro de África. Ahí se encuentra una república sin salida al mar llamada Burkina Faso, que ha sido azotada por las guerras civiles como la gran mayoría de países africanos. Pero más allá de eso, el fútbol es algo que se lleva en la sangre en éste continente y Burkina Faso no es la excepción. Han participado en tan sólo 6 eliminatorias a mundiales, siendo la primera para Argentina 1978, cuando el país todavía se llamaba Alto Volta. En esa eliminatoria superaron la ronda preliminar frente a Mauritania (1-1 en Uagadugú y 0-2 en Nouakchott como visitantes). En la siguiente ronda, enfrentaban a Costa de Marfil en una llave a doble partido. Como locales volvieron a empatar a 1 y en Abidjan perdieron 2-0, sepultando tempranamente sus ilusiones de ocupar el único cupo para África en el mundial gaucho, que fue al final ocupado por Túnez. Pero curiosamente, en ese 1978, lograron su primera participación en la Copa Africana de Naciones.
Yago (Burkina Faso) cortando un ataque de Slimani (Argelia) en la ida del playoff.


Para 1990, ya como Burkina Faso, el país volvía a una eliminatoria. Pero al estar tanto tiempo sin participar de competiciones oficiales debido a la violencia interna era una de las selecciones peor ubicadas en el ranking FIFA de África. Esto se demostró cuando su participación se limitó a una llave a doble partido frente a Libia (que después se retiraría de la competencia) en la que perdió 3 a 2 en el marcador agregado. Desde ahí hasta el 2010 las presentaciones del pequeño país africano en eliminatorias mundialistas fueron modestas. Después de no participar en la clasificatoria a USA 94, lograron avanzar a la fase de grupos de las eliminatorias africanas para los mundiales de 1998, 2002, 2006 y 2010. En los tres primeros, se quedó en la fase de grupos. Pero para las eliminatorias al mundial de Sudáfrica hizo una actuación maravillosa, llegando a la última fase de clasificación y disputando cabeza a cabeza el cupo al mundial con Costa de Marfil.



El secreto de la mejoría de Burkina Faso, otrora considerada como cenicienta en el panorama africano y mucho más en el panorama mundial, es bastante simple. Se llama cantera y producción de talentos jóvenes. Hay que recordar que el mayor logro del país en competiciones oficiales de la FIFA fue un tercer puesto en el Mundial Sub 17 del 2001. Esos mismos jugadores, formados juntos desde que están pequeños son la generación dorada del fútbol burkinabé, junto con nuevos talentos juveniles que han sido acercados a la selección a tiempo. Eso se puede ver en la eliminatoria que hicieron para el mundial de Sudáfrica, ya con la base de ese equipo juvenil, y en la que están a punto de clasificar a Brasil 2014, tras imponerse con holgura y con solidez en su grupo en la segunda fase de las eliminatorias africanas y haber vencido a Argelia 3-2 como locales en el playoff que determinará un cupo directo al mundial, faltando el partido de vuelta en Argel. Esos mismos jugadores son los que llevaron a la sorpresiva Burkina Faso a la final de la última Copa Africana de Naciones, donde sucumbieron frente a Nigeria tras una actuación impresionante de “Les Étalons” (Los Purasangre) durante todo el torneo. Aristide Bancé (Fortuna Dusseldorf), Jonathan Pitroipa (Rennes), Charles Kaboré (Kuban Krasnodar), o Moumouni Dagano (Al-Sailiya, goleador histórico de la selección) son conscientes de lo que se jugarán en noviembre. Ya quedaron cerca al pasado mundial y saben que están a 90 minutos de clasificar a Burkina Faso a su primer mundial de fútbol en la historia. Es el broche de oro a una generación que está en su mejor momento y que quiere demostrarle al mundo que el fútbol de su país, con su fortaleza física, velocidad y talento está para quedarse en el panorama futbolístico mundial.

Por Sergio A. Pulgarín P. @pulgacho18

1 comentarios:

 
 
Blogger Templates