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domingo, 15 de diciembre de 2013

"Que Boedo es un carnaval..."



Hace un año y medio San Lorenzo de Almagro disputaba una llave a doble partido frente a Instituto de Córdoba para mantener su lugar en la Primera División del fútbol argentino. Fue un sufrimiento absurdo para el “Ciclón”, que estuvo a muy poco de descender de manera directa debido a los problemas institucionales y deportivos. En ese torneo, estuvo luchando cabeza a cabeza con Banfield por escapar del descenso hasta la última fecha, en la que Banfield perdió goleado por Colón y San Lorenzo logró vencer a San Martín de San Juan por 3 goles a 1. Ésta serie de resultados llevó al “Taladro” a jugar la B Nacional, mientras que San Martín debía encarar un partido frente a Rosario Central por mantener la categoría y San Lorenzo debía hacer lo mismo frente a “La Gloria” de Córdoba, equipo que lideró en gran parte el campeonato de Segunda División de Argentina en ese año y que aflojó sólo al final del mismo, permitiendo el ascenso directo de River Plate y de Quilmes.
 
Caricatura de los técnicos de San Lorenzo (Caruso) e Instituto (Franco) previa a la Promoción 2012
Cuando se disputó el partido de la promoción entre San Lorenzo e Instituto en el Nuevo Gasómetro, la Gloriosa Butteler, barra del “Cuervo”, empezó a entonar un cántico que podría ser premonitorio, aunque para ese entonces San Lorenzo estuviera viviendo una realidad totalmente diferente. Lo que se oía en las tribunas era lo siguiente: “Jugadores, jugadores, los vinimos a alentar, San Lorenzo es de Primera, de Primera no se va”. San Lorenzo supo mantenerse en la Primera División, superando así el momento más difícil de su historia desde aquella temporada en la B Nacional (1982), e inició un proceso de reestructuración institucional que llevaría al club de Boedo a obtener su decimosegunda estrella en Argentina tan sólo tres torneos después de aquella nefasta campaña.

Matías Lammens, abogado, y Marcelo Tinelli, estrella televisiva y empresario, fueron los artífices de ésta reestructuración del club. Después de la enorme crisis que el club tuvo, en donde hubo la necesidad de convocar a elecciones anticipadas, la dupla logró hacerse elegir con un histórico total de 88.5% de los votos. Lammens era el hombre de confianza de Tinelli, y Tinelli a su vez era una esperanza para salvar el club, ya que él podía ayudarlo económicamente, pero a su vez era un salto al vacío ya que era su primera experiencia como directivo de un club del fútbol argentino. Desde que los dos están en San Lorenzo, los resultados institucionales han sido bastante satisfactorios. 

Lammens y Tinelli al ser reelegidos hace un par de días.
Debido al hecho de que Tinelli sea una figura pública en Argentina la cantidad de socios subió de 28.000 a 55.000 en poco menos de un año y medio. En cuanto a la deuda del club, que rondaba alrededor de los 200.000.000 de pesos argentinos (61.561’637.555,04 pesos colombianos), se ha reducido prácticamente a la mitad. Y en relación a uno de los objetivos más importantes que tiene el club, que es volver al barrio de Boedo (barrio que vio nacer a San Lorenzo) mediante la Ley de Restitución Histórica, lograron que se le restituyeran al club los predios en donde el  “Viejo Gasómetro” quedaba originalmente, lo que significa el primer paso para la construcción del Estadio. 

Ni hablar de los resultados deportivos. De la mano de Juan Antonio Pizzi, San Lorenzo se escapó por completo del fantasma del descenso. En el torneo siguiente al de la promoción el equipo terminó decimoprimero, cosechando 26 puntos. Y en el Final 2013, a comienzos de año, terminó cuarto, solamente detrás de Newell’s Old Boys , de River Plate y de Lanús. Antes de comenzar el  torneo que el “Ciclón” acaba de ganar, contrario a la situación vivida hace un año, se ubicaba en el puesto 13 de la tabla del descenso, lejos de los tres equipos que terminaron descendiendo en Julio: San Martín de San Juan, Independiente y Unión.
 
Juan Antonio Pizzi, en las horas previas a su debut como entrenador de San Lorenzo
Para éste torneo, San Lorenzo logró armarse con jugadores que iban a resultar siendo decisivos para la consagración azulgrana. Logró hacerse con los servicios de Sebastián Torrico, proveniente de Godoy Cruz mediante cesión,  con los de Mauro Cetto, y con los de Juan Ignacio Cavallaro. También contrató al uruguayo Martín Cauteruccio, goleador de Quilmes en el torneo pasado, pero que infortunadamente se rompió los ligamentos de la rodilla. Esos jugadores, más algunos otros que llegaron y más la base del torneo pasado lograron encontrar un equilibrio en todas sus líneas y definir un estilo de juego propio. Prueba de eso es que el “Matador” se ubicó entre los cuatro primeros puestos de la tabla durante 17 de las 19 fechas, y fue líder durante 5 fechas: la fecha 2 y las últimas cuatro.

Leandro "Pipi" Romagnoli e Ignacio Piatti, celebrando la 12.
En los dos partidos que se jugaban para definir al campeón del Torneo Inicial 2013 no hubo un nivel fulgurante. El partido que estaba llamado a emocionar al público, que era Vélez – San Lorenzo, decepcionó un poco, porque claramente no tuvo el nivel de una final. Además Néstor Pitana, entre otras cosas arbitro mundialista, tuvo horrores que influyeron en el desarrollo del partido (un penal claro en el área sobre Gentiletti (San Lorenzo) y no haber cobrado una clara norma de ventaja) y que impidieron ver goles y un fútbol más vistoso por parte de los dos equipos en Liniers. En el Newell’s – Lanús, hubo más emociones. La “Lepra” se puso en ventaja dos veces y Lanús empató el mismo número de ocasiones. Si Newell’s ganaba forzaba un desempate por el título con San Lorenzo, y finalmente no fue así. Hay que decirlo. San Lorenzo también tuvo mística, tuvo esa suerte de campeón. Tuvo las gloriosas manos de Torrico, quizás bendecidas por el Papa Francisco, que evitaron el gol que le daría el título a Vélez Sarsfield al minuto 44 del segundo tiempo. Tuvo una defensa que supo aguantar el partido en Liniers y le bloqueó los espacios al rival. Y claro, Newell’s y Lanús le hicieron la tarea más sencilla a San Lorenzo al quitarse puntos entre ellos.

Celebración del título de San Lorenzo en Liniers.
Ahora bien, otra verdad clarísima es que el nivel del fútbol argentino hoy por hoy es preocupante. No es casualidad que hoy San Lorenzo se haya coronado como el campeón con menos puntos en la historia de los torneos cortos (33). Tampoco es casualidad que San Lorenzo se haya coronado campeón sin ganar en las últimas tres fechas del torneo. Pero campeón es campeón, y a la hora de la verdad San Lorenzo de Almagro tuvo más puntos que sus rivales. Newell’s, que lideró casi la mitad del campeonato, tuvo un bajón y duró las últimas 8 fechas sin ganar (5 empates y 3 derrotas). Vélez Sarsfield, que a cuatro fechas del final estaba virtualmente fuera de toda opción de consagrarse campeón, en el puesto 10 de la tabla, logró remontar y llegar con una opción clara de título a la última fecha. Lanús, quizás el más regular de todos, priorizó la Copa Sudamericana (que la ganó) y con todo y eso logró llegar con chances a la última fecha y terminar subcampeón. 

Pero al fin y al cabo, San Lorenzo de Almagro es merecido campeón del Torneo Inicial 2013. Porque jugó, dentro de sus limitaciones, un poquito mejor que los demás equipos. Y eso en un fútbol como el argentino, y más hoy en día, marca grandes diferencias. Habrá tiempo para discutir sobre la paupérrima campaña de Racing y River, o la falta de consistencia de Boca. Hoy lo que importa es que el “Ciclón” es el campeón, y que la fiesta en Boedo se alargará días enteros. Es un desahogo para una hinchada bastante sufrida.

¡Felicitaciones, San Lorenzo! 

Por: Sergio A. Pulgarín P. / @pulgacho18

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