El día avanza,
por redes sociales y en las frías calles de la capital colombiana el apoyo
incondicional de los hinchas azules crecía, sí se puede, vamos embajador,
millos llena la casa, entre otras era las frases que se escuchaban. 7 de la
noche y sin duda alguna la fiesta era embajadora, el estadio lleno, alentando
sin parar a su equipo del alma que de a poco ha ido recuperando
futbolísticamente una grandeza que le era esquiva.
Como no
acordarse de esa copa sudamericana que transcurrió en el año 2007, nadie daba
un peso por Millonarios, y paso a paso fue acercándose a la gran final de ese
torneo, en cuartos de final logró ganarle a Sao Paulo “el Morumbinazo”. Así llegó
un 7 de noviembre, la gran semifinal contra América de México, los azules querían llegar
al gran encuentro la final de la Copa sudamericana 2007. Así El Campín se vistió
de azul para recibir en el partido de ida al equipo mexicano, un amargo 2-3 les
dio la ventaja a los visitantes. Millonarios tenía que remontar de visitante
este marcador en la capital mexicana, así llega el partido de vuelta donde más
allá de las ganas y del fútbol mostrado América volvió a llevarse el triunfo y
así sellar su pase a la final, dejando la ilusión embajadora instalada en la
semifinal.
Así pasaron los
años para que Millonarios volviera a escena internacional con buen fútbol, con
la mística de los equipos grandes, con jerarquía que hasta este 2012 se pudo
volver a ver en las canchas sudamericanas. Millonarios ha dado paso por paso en
esta nueva edición de la Copa sudamericana y la gran noche que se vivió el 15
de noviembre de 2012 en el Campín sólo fue aptas para los amantes de las
grandes emociones relacionados con la pecosa.
Los actos
protocolarios daban inicio a la gran fiesta del fútbol, un partido que desde
sus inicios nos dejaban pensar en una buena noche Gremio había
demostrado en el partido de ida que no era un rival fácil, Millonarios también demostró
que los retos y remontadas eran lo suyo sacando a Palmeiras en la fase
anterior. Así suena el pito para dar inicio a la fiesta.
Los dos equipos empiezan a proponer sus
condiciones en una jugada aislada en el minuto 13 un solitario tiro libre le da
un respiro al visitante, Gremio empezaba a soñar con las semifinales.
Millonarios sin desesperarse empieza a proponer juego; pero las muestras de que
las cosas no estaban bien empezaban asomar, primero el gol y en el minuto 16 la
lesión del hombre más importante en defensa en lo que iba del partido dejaban
ver a un Millonarios acorralado ante un marcador que necesitaba 3 goles para
soñar nuevamente con la semifinal. Poco a poco Millonarios iba reaccionando no
precisamente con fútbol pero con ganas y amor por la camiseta.
El segundo
tiempo empieza con un marcador en contra para el equipo colombiano y su tercer
dolor de cabeza, lesión de Mayer Candelo. Aún así el equipo capitalino poco a
poco fue metiéndose, sin ideas claras y a veces con remates apresurados, en el
arco rival. La tenencia del balón aumentaba pero el gol no llegaba, el tiempo
el peor enemigo de los azules.
Cuando corría el
minuto 60 las esperanzas azules parecían
acabadas, pero una jugada que termina en los pies Cosme, sentenció el empate y
la hazaña para los más optimistas empezó a convertirse en realidad. Era imposible
estar frente al televisor y no emocionarse con las ganas que se veían, no soy
hincha de Millos pero que pudieran
lograr algo que hasta el momento parecía imposible, emociona a los amantes del
fútbol. Millos empezaba la remontada que los acercara a ese sueño, las ideas no
eran claras, pases imprecisos, remates imprecisos sólo eran espejo de las ganas
que metieron los jugadores. El reloj seguía su camino se acercaba al minuto 80,
la tribuna no dejaba de alentar, el empuje de los jugadores era de ensueño.
Minuto 80 el
tiempo parecía decirle a Millonarios que hasta aquí los acompañaba, Vásquez
quien había ingresado para el segundo tiempo inicia una jugada que termina en el
fondo de la red luego de pasar por la cabeza de Rentería y así el 2-1 ponía a
soñar hasta el más escéptico de los fanáticos. Gremio intentó volver al juego,
salidas rápidas y contragolpes aprovechando los espacios que daba el local en
busca del gol que les diera la clasificación.
El final del
partido fue como el de una película, Millonarios intentaba encontrar el camino
que los llevará al gol, por momentos perdía el balón y Gremio intentaba dar la
estocada final, así los minutos se fueron consumiendo, el asistente muestra la
paleta con 4 minutos de adición, el estadio brincaba y alentaba buscando el
milagro, así cuando corría el minuto 92 una jugada que llega al borde del área
en los pies de Harold Martínez, quien adelanta el balón para sacarse al defensa
y patear, termina con el jugador en el suelo por una falta que el árbitro pito
como penal. La euforia en las tribunas era de esperarse a falta de 2 minutos
para que finalice el juego Millonarios tenía la opción más clara para celebrar
su clasificación.
La protesta de los jugadores de Gremio era evidente, Rentería
se posiciona a 12 pasos de la caprichosa y con la serenidad que el momento
pedía a gritos manda el balón al lado izquierdo, el arquero adivina el lado
pero no llega al balón. El balón ingresa a la red y el estadio estalló en
felicidad de ver la hazaña conquistada. El juego se reanuda para los dos
minutos restantes, Gremio eliminado, con ese resultado sale a conseguir un gol
que los devuelva a las semifinales; sin embargo se encontró con un rival lleno de alegría y que sólo necesitaba
aguantar lo que faltaba para seguir en competencia y pensar en Tigre. Con el
correr de los segundos, el árbitro levanta sus manos y da el pitazo que dejó a
los embajadores instalados en semifinales contra Tigre, equipo argentino.




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